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domingo, 15 de noviembre de 2009

El impulso mayor

Pasaban los sonidos desde el fondo del reloj incesantemente, se intensificaban con forme llegaba la noche y la mañana. Una perturbación inclemente me había enajenado.Aquel cuarto lucía muy iluminado, las paredes se tornaron amarillentas, los ruidos se escondieron en alguna parte, la cortina como muerta no anunciaba nada, nada. Nada sucedía alrededor, tuve ganas de levantarme y dirigirme a la ventana de la sala, sin embargo, no sentía algún mecanismo que me impulse mediante la inercia ni cuando quise levantar los pies.
Esperé más tiempo hasta sentir ese primer motor que accione en mí como en algunas ocasiones los objetos lo hacen con mayor potencia que los humanos a los que me apego con una vehemencia infausta.
Permanecí clavado a la mañana, los carros recién saliendo para recoger pasajeros. Sólo susurros solos, aquellos que contagian vacuidad. Tarareé, la, ra, la, ra, ra, la, ra, la, la. Desde un segundo piso.
Volví a la cama y al recostarme fui posesionado por un aroma inefable. Recordé desde la noche hasta la mañana anterior mientras las sábanas cobraban vida y cubrían mi cuerpo. Lo extrañaba.
Soñé.
Al mediodía puse música y terminé de leer una crónica periodística de un anciano que llegó a los cien años y pudo obtener el mayor conocimiento de su vida: la aceptación de su propia vida como una apariencia. Pensé que lo dijo porque habrá descubierto que hay algo más grande que nos mueve y nos otorga otro estado más elevado que la vida.

¿Por qué me han mudadazo
del claustro materno
al claustro terreno,
en vez de desovarme
en agua o aire o fuego?

Carlos Germán Belli
Foto: Colorplate IV de Escher.

lunes, 16 de marzo de 2009

A Varela, sombra Blanca.

La poesía peruana se vistió de luto el jueves pasado, para ser más exacto: 12 de marzo.
Blanca Varela, poetisa destacada y reconocida con los premios Octavio Paz de Poesía y Ensayo en el año 2001, Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca en el 2006 y en la XVI edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en año pasado, que tal vez quedan como dijes a su gran trabajo literario: esculpir los sentimientos con el barro de las palabras.

En su primer poemario Ese puerto existe -referido a Puerto de supe-, prologado por Octavio Paz en el que resalta: "Su poesía no explica ni razona". La quinta esencia mostrada sin pieles, dotada de influencia surrealista deslumbra con los años que ella muy buen ha sabido añejar bajo el disfraz de metáforas.

Mujer que ahondó en esas profundidades oscuras y líquidas, y pudo demostrarnos que las sombras no sólo pueden provocar la penumbra sino también la luz, el juego misterioso entre ellas, la división variable en cada libro que tuvo y el resto de olas magníficamente negras.

Los ecos de su voz letrada me sumergieron por instantes en borrones para escribirle:

Los borrones

Los borrones se aglomeran
en la esquina de una hoja mojada,
veo una marchita palabra
pedir clamor a la mano derecha
que deja de empuñar mis lamentos,
será parte de un riachuel
o nocturnoo quizás de los rezagos de un ente;
piedras al café,
manzanilla a los ojos
y pasadores a los bolsillos
para cuando llegue el otoño
con todo ese pútrido sabor
que alimente mis impotencias.

lunes, 4 de agosto de 2008

Cuatro lustros & Masa de César Vallejo

Lagrimeante y sin interés observaba a través del vidrio empañado ¿el matiz unitario se dividía? Cada color optaba individualizarse, era confuso, era perturbador no caminar llevando encima el olor del tabaco, el dolor de puro y la sofocación de lo desesperanzador.

¿Existe una posibilidad?

Su padecimiento le es trivial a cual individuo tenga las fuerzas necesarias para levantarlo y al menos demostrar una blandura –utópica- o acaso nunca vieron a un paralítico sufrir.

¿Hay más?

Sería respondido con: ¿Qué soy? ¿Hacía dónde voy? ¿De dónde vengo? Nunca, pues, podrá satisfacer a aquel cormorán que espera el menor descuido, volar rápidamente bajo la gélida sensación de alta-mar y picotear cada inconveniente hasta hacerlo sangrar, cada insurrección frustrar, cada duda mal fundamentada, cada acierto inimaginable, cada sospecha venenosa, cada una de las pieles que muy bien servidas en la copa amarilla las bebería.

Ya no hay más cuando el exceso logra inmiscuirse dentro de la natural vacuidad de aquél, de aquélla, de Mengano y tal vez de Zutano, todos entran como ganado. Pero hay uno indómito que no necesariamente abastecido, muere.

¿Qué es morir?

Si nos inclinamos a la metafísica e hiciéramos de la fornicación una agonía, entonces los dos nos mereceríamos incubar nuestra naturaleza y con ella retar a los hedonistas, a ver… señores, ¿quién da más?
Pavlov mueve la cola, Skinner con la palmeta zigzagueante espera; el miedo y el amor son aprendidos, podría decirse y aplacar –lo que en muchos años se haya logrado- las conductas aún no pasadas por las manos de Popper –¿por qué siempre recurro a este terco?- Quizás tu extrañeza no se borre de allí y puedas responderme algún día. Y así no lo piense como tal ¿qué hago definiendo sectores? Si hasta hoy la gran revancha se hace pachamanca: los pragmáticos siempre apuñalando palabras tuyas y creencias mías, la carne de cualquier animal; los racionalistas empalando tus nostalgias con miras al cielo, siempre al cielo y las piedras calientes.
Acaso tendrá validez desdeñar a la afamada y difamada muerte o bajar la cabeza al mismo tiempo que la sotana ante un libro grueso o un cuerpo grueso.
Los hombres nacen suaves y flexibles; en la muerte, rígidos y duros para el claroscuro horizonte del medio… (ni más ni menos, metáfora, la idea planeada está).
Lao Tzu, un chinito chancón que se esforzó por fundar el taoísmo en el siglo III a.C. ¿antes de quién? De Cristo ¿el que vive en el quinto piso, el que atiende en la bodega o el que escribe cuentos infantiles? Bueno, sólo me lo dijeron mas no pudieron mencionarme detalles algunos, sólo los memoricé. O sea, no hay nada en esto nuevamente.

No hay duda que duele –lo aprendido-, a lo que se dice calvario, lo que noche a noche no deja dormir y siento como si tus manos rozaran los dedos de mis pies, por más pastillas, cápsulas o sustancia envuelta para dormir ingiera luego las tenga obturadas en el esófago y no puedan cumplir tu misión, sea el que se asfixie tu alma. ¿Por qué no morir rápido? Que meterse a un caracol y salir con una “e” en la frente, empalideces y dejo de narrar cómo caíste del abismo sin aire en algunos casos, pasarla de Pablo Ibbieta, la chica Frank, el Arcadio maniatado a su propia misión en pleno florecer, Van Gogh y sus tiros al aire, muchos e infinitos más que actualmente ya no podrían existir, tal vez existiendo; sin embargo, de los que mejor saber son el mono tití con la bandera de las trece estrellas, sí, ése, el que sigue vivito y coleando, un Pinocho que se fumó la pipa de Allende –mejor no mencionar o patentan la papa a la huancaína-, al que imitas los bigotes (la escoria)… creo que algunas connotaciones también, más claro, vas, abres tus periódico y al menos al mes alguien murió en medio oriente ¿acaso podrán hacer censo después que finalice esa llamada guerra santa? No me queda más que renunciar al cargo de consultor conchudo que durante veinte años cansó, así que pasa que habrá otra persona en este banco, esperando dialogar con la nada que pasa día a día.


MASA

España, aparta de mí este cáliz - César Vallejo

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombrey
le dijo: "No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
"No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: "Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.

Mi vicio...

¿Jugamos Ping-pong?