domingo, 13 de julio de 2008

Ricohome

Ric_o_ home

Puso la mano izquierda en la jamba, parado. Desde sus pies blancos, anchos, y bien trazados, unas líneas plateadas brillaban en sus muslos tensos, la intersección de membranas, el abdomen atiborrado, en el pecho y sus ojos sombríos, materia de construcción.

Recordaba…

Nada se me hacía predecible a unir esos caminos formados desde el iris de cada ojo hasta que ese nada se fue convirtiendo en un océano, el océano en mar, el mar en ensenada, donde estábamos ubicados a dieciséis pasos a la redonda, raídos como la tela que cubre nuestra vergüenza de deseo.
–Caballero.
–Querubín.
Esa esperanzada suerte se disparó involuntariamente para vernos, descifrar esos códigos ¿todo? Tocarnos, olernos y llevarnos nuevamente debajo de la niebla indulgente ante nuestros caóticos actos de vehemencia.

Cómo poner la yema de los dedos sobre su envoltura resbalosa y encender el foco rojo en vilo –a la edad–. Provoqué retorcer más esos fugaces gemidos y condensarlos para untar el vinagre producido sobre la sal del placer inhumano, desde sus hombros hasta el ombligo urgido en la necesidad ¡qué éxtasis!

Muero de hambre cada vez más y sus tejidos quiero comer, volteadito con el vaho como un velo rojizo encima, respiro y agarro fuertemente sus muñecas ¿pides engullir? ¿Quieres engullirme? ¿Deseas engullir todito?

Suave, la piel cambia de color como un arco iris entre esa oquedad que quiero devorar con los muslos, enjuagar el negro y plateado con la transparencia de la adrenalina.

Posé mis pequeñas manos, las quisiste anidar cuando el alba asoma y la madre paloma se erige en el trayecto a través del túnel del pasajero dolor ¿más saliva?

Disculpa, te manché de labios y raspones el alma nuevamente. Gustoso acepta. Alegría quisiste dar entre tus lomos palpitantes, cerraste la ventana para que esta vez ni un ave pudiese escapar del arcabuz y la pistola que se disparan frenéticamente en la cara.Gota a gota se disuelve y cae en el cono cansado. Mis coloradas mejillas y tu desordenado cabello rizado –rico– en sudor y proteicas imaginaciones.

3 comentarios:

Ric dijo...

Muxo deseo respira este relato. Que siga la siguiente entrega!
Saludos

Ulrike Razumov dijo...

Mejor en la luna o cuando se vuelva a ir la luz, je, je, je.

Ric dijo...

Códigos secretos... :-)

Mi vicio...

¿Jugamos Ping-pong?